Regulación medioambiental y mercado de generación eléctrica
 Por Hernán Mladinic 4 de Agosto del 2009

El cuidado del medio ambiente no solo debe ser un tema destacado,  sino central para la evaluación de proyectos o la elaboración de políticas públicas. Dinero se puede encontrar en los bancos, al menos hasta hace un tiempo, pero aire limpio, agua pura, suelos fértiles, bosques vigorosos, especies florecientes, mares saludables y abundantes, son recursos escasos que sola la naturaleza puede proveer, y que hoy día se encuentre bajo un severo estrés. La prosperidad de la sociedad descansa en que estos atributos se encuentres disponibles en cantidad, calidad y oportunidad.

 

El emprendimiento sin duda deber ser promovido, pero este no puede eludir la legislación existente y las complejidades y consecuencias ambientales de dichas actividades.  Existe muchas veces una muy fina separación entre lo que constituye “otorgar facilidades” por parte de la autoridad a simple y llanamente ejercer presiones indebidas sobre los organismos evaluadores, que se traduce finalmente en proyectos aprobados y mal evaluados.

El caso de la central termoeléctrica Campiche, es un claro ejemplo de esto, donde el proyecto fue aprobado a pesar que su emplazamiento  se encontraba en un área no  contemplada para este tipo de actividades industriales, en abierto incumplimiento de la regulación municipal. Pero aquí no se debe echar la culpa solo al evaluador, si por otro lado el Estado y la Empresa presionaron por la celeridad en la tramitación en desmedro de la prolijidad de la evaluación y la sustentabilidad ambiental del proyecto.

En este sentido ocupa aquí un papel fundamental la responsabilidad social de las empresas, las que tampoco pueden con sus acciones soslayar procedimientos y eludir responsabilidades, ni tampoco verse luego sorprendidas que dichas acciones a la larga terminen lesionando su propios intereses. Por el contrario, la evaluación del estudio ambiental del Proyecto Hidroasyen de represas en la Patagonia,  ha contado con una acuciosa labor de los servicios públicos evaluadores, donde las más de 3000 observaciones, son el reflejo, no de una “excesiva burocracia,”, sino de la mala calidad e insuficiencia del estudio presentado.

Al mismo tiempo se debe considerar que, cuando nos encontramos en el país con una precaria y muchas veces insuficiente institucionalidad fiscalizadora y marco regulatorio,  es comprensible que el producto resultante de una evaluación  no resuelva cabalmente las complejidades  de los temas ambientales y territoriales. Por lo tanto, la judicialización de algunos proyectos es la consecuencia de estas fallas institucionales o la incapacidad del marco normativo de dar respuesta a la demanda de los ciudadanos para ejercer su derecho de vivir en un medio ambiente libre de contaminación y el deber del Estado de preservar la naturaleza, tal cual lo garantiza la carta constitucional.

Es evidente que debe existir un rallado de cancha predefinido para todo los actores, pero tampoco es razonable  ni lógico congelar las “reglas del juego”  en el ámbito de la regulación ambiental, pues lo natural en este ámbito es que la sociedad aspire cada vez a mayores estándares compatibles con la salud de las personas y el bienestar de los ecosistemas.

Muchas veces autoridades y ministros de Estado nos dicen que no hay atajos para el desarrollo económico y social. De la misma forma afirmo que no hay atajos ni salidas fáciles para lograr la sustentabilidad ambiental. Todos entendemos que el desarrollo del país requiere de la energía suficiente, pero este objetivo no puede lograse a cualquier costo ambiental.  No hay peor hipoteca, que la hipoteca ambiental que dejemos a las futuras generaciones. La inercia institucional tiende a seguir resolviendo los temas del futuro con las soluciones del pasado.  Sin embargo las alternativas energéticas existen y las opciones están disponibles para aquellos que tengan visión, coraje y liderazgo para asumirlas.

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4 Comentarios

A pesar de leer y informarme bastante del tema aún no he encontrado alguna demostración o detalle válido de lo que se afirma desde ambos lados: 1.- ¿Cuales son los efectos y/o repercusiones exactas de la construcción de centrales en Aysén? 2.- ¿Como afecta al turismo si algunas de las centrales serán construidas en lugares inhabitados e incomunicados hoy en día? 3.- ¿Existe alguna prueba de que estas centrales no son necesarias? 4.- ¿Se conoce alguna opción válida, rentable y limpia para aumentar la oferta de energía a futuro? Estoy completamente de acuerdo con lo expuesto en este artículo, sobretodo en cuanto a lo que debe significar el cuidado del patrimonio ambiental y el equilibrio de ecosistemas, pero pienso que si se debe intentar combinar el desarrollo energético con el cuidado ambiental. Creo que es posible. En general, muchos de los métodos de generación energética alternativos y limpios son poco aplicables para un crecimiento proyectado altísimo de la demanda. Se requieren bastas áreas de terreno o inversiones muy elevadas, sin mencionar que algunos métodos aún están en etapa post-experimental. A mi parecer, se debe comenzar a utilizar estas formas de generar pero para una demanda adecuada. Lo que probablemente ayudaría bastante es hacer hincapié en preguntar a los candidatos presidenciales y al parlamento por la región sobre su plan al respecto, lo cual hasta ahora no he notado. Si me preguntaran a mí como empezar a legislar para solucionar este problema propondría restringir y multar el excesivo consumo, diferenciar tarifas aún más entre la utilización residencial, comercial e industrial, para luego pensar en métodos alternativos de generación que cubran la demanda residencial por ejemplo, mediante un plan estructurado de inversión. Por último, me encargaría de priorizar estos aspectos en programas como becas chile y de enfatizar su utilización en países líderes en estos aspectos (Alemania, Suecia, Noruega, etc.) en vez de dejarlas a concurso público. Opino que es bastante poco serio seguir discutiendo temas a un nivel básico y local sin ofrecer ninguna clase de solución viable a un problema mayor.

Alberto Gonzalez , 13 de Octubre del 2009, 11:27:31
 

sería bueno que Carlos Anríquez justifique con números sus dichos

nico , 27 de Agosto del 2009, 21:15:53
 

En Chile no hay fuentes de energías renovables en condiciones de: a) ser explotadas en los plazos que se requerirá aumentos del abastecimiento eléctico nacional y b) si así fuera proveer la energía necesaria. Espero, por lo tanto que HidroAysen de respuesta a las observaciones, resuelva las insuficiencias del proyecto y siga adelante. Patagonia sin represas es Chile sin energías.

Carlos Anríquez , 22 de Agosto del 2009, 12:10:21
 

¿Gracias por esta campaña. Ojlá ella llegue a los sectores más afectasdos por la destrucción de salud hukmana y medio ambiente. ¿Por qué no entatizar lo ya avanzado por otros países en defensa ambiental y energías renovables? En abril 2009 El País informaba que casi el 40% de toda la energía producida en España había sido no tradicional. enobale. No basta con apuntar al problema. Hay que enfatizar la alternativa.

HERNAN SAEZ , 21 de Agosto del 2009, 09:59:07
 
 
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