Opiniones a favor de la Patagonia


Hernán Echaurren, empresario

“HidroAysén sería un pasivo inmensurable para nuestra Patagonia y para el país. Además de su impacto ambiental no mitigable, atenta en contra de la vocación de desarrollo de la región y de su cultura, destruyendo la esencia de su condición única de fin del mundo. Por otro lado las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), están revolucionando el paradigma de la generación y la distribución de energía eléctrica y mucho antes que termine la década los costos de estas tecnologías habrán alcanzado la capacidad de competir con las fuentes tradicionales de energía sin subsidios. ¿Qué más se puede argumentar? ¿Quién podrá justificar o autorizar semejante aberración?”

Carolina Tohá, Presidenta PPD

“Hay muchas fuentes de energía, busquemos las más sustentables, pero Patagonia hay una sola, no la destruyamos”.

Mons. Luis Infanti de la Mora, Obispo Vicario Apostólico de Aisén

“El alma de la Patagonia está amenazada: quieren violarla. Muchas personas (héroes), con paz y valentía, unimos nuestras manos, nuestras mentes, nuestra voz, para que el agua, la tierra, el aire, DONES DE DIOS, no sean acaparados y mercantilizados por el “dulce consumismo” de empresas transnacionales que solo buscan depredar en el Sur del mundo lo que ya no les queda en sus países. No nos compren tampoco nuestras conciencias, no somos mercancía. Que queden lejos de nosotros los enemigos de la vida: los que violan la dignidad de las personas y los misterios de la hermana tierra y la hermana agua y aire y luz. Austeridad, Comunión y Solidaridad son los frutos de sabiduría y responsabilidad por los cuales luchamos y que dejaremos como herencia de la virgen Patagonia.”

Senador Guido Girardi, Circunscripción 7ª , Región Metropolitana (Poniente)

“No estamos contra la generación hidroeléctrica, estamos contra las megacentrales que tendrían impactos ecológicos sin justificación. Dado el alto caudal de los ríos, construir centrales de 100 megas, evitaría las represas y disminuirían las externalidades. Represar ríos como el Baker es equivalente a colapsar las principales arterias que forman la vida de las cuencas y la región. La inundación de este museo de la naturaleza, equivalente a que se inundara el Cusco, generaría un aumento de la temperatura local acelerando el derretimiento de los Campos de Hielos, una de las principales reservas de agua del planeta. Además, que el represamiento disminuiría el aporte de nutrientes en la desembocadura de estos ríos, responsable de la vida de millones de microorganismos grandes captadores de CO2"

Patricio Vallespín, Diputado Distrito Nº 57, X Región de los Lagos.

“La consciencia ciudadana busca otro destino para esta región y para el planeta. La vocación de Aysén es el turismo sustentable y la protección de la naturaleza, que contribuye a reducir el cambio climático. La demanda energética no requiere estas megacentrales. La intervención de la naturaleza con proyectos de esta envergadura tiene impactos imposibles de predecir. La tendencia mundial es otra: proyectos hidroeléctricos de pequeña escala. La matriz energética chilena tiene la oportunidad de aprovechar la energía solar y eólica. Es el momento de sustentabilidad y no de rentabilidad empresarial.”

Prof. Dr. Manfred Max-Neef, Director Instituto de Economía, Universidad Austral de Chile, Premio Nob

“Hace pocos meses que, en virtud de la extraordinaria claridad del cielo tarapaqueño, Chile fue escogido como sede para el telescopio más grande del mundo. De existir coherencia nacional en las grandes decisiones, bajo ese mismo cielo debería albergarse la planta de energía solar más grande del mundo. Planta que no provocaría conflictos ambientales, sociales ni culturales de ninguna especie. Ello proyectaría una positiva imagen internacional de Chile. En lugar de ello se insiste en llevar adelante el que sería el proyecto más destructivo de la historia de Chile. Represas que arrasan no sólo con bellezas naturales incomparables, sino con sentimientos, memorias, sueños y tradiciones de miles de familias de sacrificados colonos. Además de herir un tercio del territorio nacional con una línea de transmisión de 2.300 kilómetros con torres equivalentes a edificios de 30 pisos cada cuatrocientos metros, generando así la mayor cicatriz del planeta. Uno se queda con la duda de si quienes insisten en tal proyecto, conociendo todos sus alcances e impactos, son personas realmente perversas o simplemente estúpidas.”

Juan Pablo Letelier, Senador Circunscripción: 9ª, Sexta Región del Libertador General Bernardo O'Higgins

“Cuando uno levanta su voz para decir Patagonia sin Represas, lo que se está diciendo es mucho más que simplemente su oposición a un proyecto hidroeléctrico. No se trata sólo de estar a favor de la conservación de una zona con ecosistemas únicos: ni tampoco se trata sólo de estar absolutamente en contra del absurdo de cablear con torres de alta tensión mas de dos mil kilómetros del país dañando para siempre una patrimonio natural excepcional; no es sólo que el proyecto de Hydroaysen encierre una irracionalidad inconmensurable donde unos pocos procuran adueñarse de la propiedad del agua que es de todos los chilenos, sino por sobre todo, por que este proyecto representa en toda su plenitud un modelo de consumo y de desarrollo que esta llevando a la humanidad a su autodestrucción. Hoy nadie puede argumentar ignorancia; Vivimos en un planeta finito; vivir con responsabilidad pasa por asumir que nuestras opciones hoy impactaran a las generaciones futuras.”

Claudio Fischer Llop, Director de AquaChile y Presidente ejecutivo Casinos Dreams

“Las represas y principalmente la línea de transmisión, no traerán beneficios de largo plazo, al revés, creo que coarta de forma importante el futuro turístico de la Región de Aisén. Estoy convencido que el futuro de la región está principalmente ligado a sus indiscutidas bellezas naturales. Mas que oponerse porque si a este proyecto, a la taza que viene creciendo la demanda proyecto, se puede concluir fácilmente que la generación potencial propuesta de 2.750 MW cubren solamente el aumento de consumo por 5 o 6 años a lo sumo, es decir, antes que estas centrales entren en funcionamiento ya habrá un déficit de todas formas, por tanto estaremos en la misma situación actual sin haber solucionado el problema de fondo y habiendo destruido parte importante del patrimonio regional. No resulta lógico seguir interviniendo ríos y lagos, inundando valles productivos y dañando la fisonomía natural de diferentes regiones, si estos proyectos no solucionan el requerimiento eléctrico en el tiempo.”

Pablo Valenzuela Vaillant, fotógrafo

"El tema energético es tremendamente complejo y debe ser abordado desde múltiples puntos de vista, sin dejar de lado la importancia que tienen los paisajes naturales como patrimonio de todos los chilenos. Entender el problema de otra forma es tener una visión simplista y tecnócrata, que carece de sensibilidad, no posee una visión integral de nuestro objetivo como sociedad y resta valor a la riqueza natural e identidad de Chile. Debemos mirar el futuro con inteligencia y sabiduría, de tal forma de evitar un daño irreparable en el paisaje de la Patagonia, del que nos arrepentiríamos en un par de décadas y sobre el cual no habría vuelta atrás."

Robert Kennedy, Jr., Senior Attorney, NRDC

“He tenido la gran oportunidad de viajar en Chile, visitar muchos de sus ríos y explorar su naturaleza. A través de estas experiencias, he llegado a amar a la Patagonia y tener un profundo respeto por su gente y su naturaleza salvaje. Cada uno de nosotros tiene un lugar natural especial que tiene un gran significado, y cuando destruimos estos lugares, estamos destruyendo la fuente de nuestros valores, y la fuente de nuestro sentido de comunidad. Y al hacer esto, perdemos no solo la naturaleza; perdemos también algo de nuestra propia humanidad.”

Fernando Dougnac, Abogado, Presidente de FIMA (Fiscalía del Medio Ambiente), Premio Nacional de Medio Ambiente 2003.

"Hidroaysen no es necesario pues no obedece a una real necesidad del país, sino que a la pretensión exacerbada de ejercitar el derecho a realizar cualquier actividad económica lícita por parte de los dueños del proyecto, sin que les preocupe realmente el deterioro ambiental irreversible que ello puede acarrear. Decimos que no es una necesidad real pues en Chile no existe un consenso social respecto de que "es" el desarrollo que el país busca. Esta falta de definición lleva a confundir desarrollo económico con desarrollo humano, conceptos que no son sinónimos tal como se puede constatar en el mundo mal llamado "desarrollado" donde la calidad de vida de las personas no va aparejada al crecimiento económico. Los índices de insatisfacción en ellos son iguales o superiores a los de los países sub desarrollados. De ahí que las nuevas constituciones de Bolivia y Ecuador recojan como guía del actuar del Estado en la búsqueda del bien común, el término o concepto indígena del "vivir bien". Surge entonces la pregunta ¿Nuestra sociedad vivirá mejor con la creación de las cinco o seis represas en Aysén? Desde mi perspectiva, no por cuanto sólo beneficiará a unos cuantos, pero seremos los demás los que nos empobrezcamos al perder parte de nuestro patrimonio ambiental, el cual está expresamente comprendido dentro de la función social de la propiedad y como límite de ella (inciso 2º del Nº 24 del artículo 19 de la Constitución). De tal manera, el derecho de propiedad termina donde empieza la protección de ese patrimonio ambiental. Si a todo lo anterior agregamos, además, la existencia de medios alternativos para suplir el déficit estimado de energía (ahorro energético, mejor aprovechamiento de los recursos hídricos ya intervenidos, nuevas forma de generación como la eólica, solar, geotérmica, etc.), déficit considerado solamente desde la perspectiva del crecimiento económico pero no del crecimiento social, tenemos que no existe razón para sacrificar el patrimonio ambiental en aras del enriquecimiento de unos pocos."

Alfonso De Urresti Longton, Diputado Distrito 53, Región de Los Ríos.

“Un proyecto siempre debe ser constructivo y no destructivo. Si atenta contra nuestro sueño de país y patrimonio ambiental; si es contrario a nuestro propio futuro, si es incompatible a los intereses de los ciudadanos y ciudadanas. Si significa pan para hoy y hambre para mañana…definitivamente no puede concretarse. Es momento de entender que como seres humanos somos responsables de cuidar nuestros recursos naturales, de exigir a las instituciones y empresas que sean éticamente responsables, que generen proyectos sostenibles y basados en nuestros sueños de país. Hidroaysén sólo representa la peor imagen país. Una herida abierta a través de 2.300 km”

Nicolo Gligo, Ing. Agrónomo, Premio Nacional de Medio Ambiente 2001.

“La confusión, interesada o por falta de claridad, derivada de la mezcla de varios planos de análisis, hace difícil encarar adecuadamente el problema de la construcción de represas hidroeléctricas en Aysén. En primer lugar, quienes sostienen su necesidad plantean que las tendencias macro de la demanda energética del país hacen indispensable construir estas represas. Argumento no sostenible, a la luz de las proyecciones del mejoramiento de la eficiencia energética y del incremento de las energías renovables. En segundo lugar, aparece con fuerza en el debate el problema de la expoliación de las regiones con relación al centro. Un proyecto de este tipo no soluciona el problema del desarrollo de Aysén, sino al contrario, significa una extracción neta de bienes sin que los procesos derivados incidan en mejorar la calidad de vida actual y futura. El tercer plano es el del impacto ambiental de las construcciones y particularmente, de la línea de transmisión frente a la necesidad de preservar un territorio de geología viva. Nada de esto ha sido tratado en las evaluaciones realizada. Por último, el plano de los disturbios sociales y de la desestructuración de las comunidades aiseninas han sido notoriamente subvalorizados. La toma de decisiones en este conflicto debería hacerse sobre la base de una visión científica de lo que significa un desarrollo armónico y ambientalmente sustentable para Aysén. Y no cabe duda que una mirada inteligente proyectada al futuro tendría que rechazar estos emprendimientos, lo que serviría para definitivamente instalar políticas de desarrollo regional de coherencia ambiental y social.”

Diputado Gabriel Silber, Distrito Nº 16, Región

Me opongo al Proyecto Hidroaysén La construcción del proyecto Hidroaysén se llevará a efecto en un lugar que se mantiene en condiciones naturales, al cual aún no ha llegado la tecnología ni la contaminación y el agua se ha mantenido limpia y pura por miles de años. Creo que mantener estas condiciones naturales serán fundamentales para el país y la Patagonia. Me opongo a este proyecto, porque las grandes represas contribuyen a la emisión del gas invernadero Metano, debido a la descomposición anaeróbica (sin oxigeno) de todas las plantas que quedan sumergidas y de las que continúan creciendo y descomponiéndose bajo el agua del embalse. Otro factor negativo es que para trasladar la energía que se genera hacia el centro del país, se requerirá un cableado de corriente continua, compuesto por decenas de torres de alta tensión de cerca de 70 metros de altura. Estas torres se emplazarían en parques, reservas nacionales y tierras vírgenes, para lo cual necesita una franja despejada de 70 metros de ancho, impactando en un espacio natural que debemos resguardar. Agrego que la construcción de Hidroaysén sería perjudicial para el mercado energético chileno, ya que quitaría los incentivos de energías limpias que hoy se busca potenciar. También el efecto social para las comunidades que viven ahí será perjudicial, principalmente por tener que dejar sus tierras.

Beto Cuevas

No es ninguna novedad mencionar que el planeta está sufriendo un deterioro considerable por culpa de la falta de visión que el hombre ha tenido en su incansable carrera energética. Pero también es pertinente decir que la preservación de lugares únicos como la Patagonia, es una semilla de posibilidades para reconstruir lo que ciegamente hemos destruido. Los intereses económicos que hay detrás de todos estos proyectos energéticos atentan contra la vida y salud de todos los que habitamos en este mundo. No permitamos que eso suceda, informándonos y manifestándonos en contra de esta insensatez.

 

 
The Patagonia Without Dams Campaign In Chile